Bienvenidos

Bienvenidos a "De_letreando". Este es un foro personal, donde intento plasmar algunas de mis ideas e inquietudes "literarias", a través de cuentos, ensayos y artículos. Tengo la intención de enfocarme al género de ciencia-ficción, al que considero poco utilizado en nuestro ambiente, aunque no descarto la posibilidad de experimentar en algún otro género.

Por supuesto, todos los comentarios, críticas y recomendaciones serán recibidos con gran gusto.


lunes, 26 de marzo de 2012

Turing

Les comparto este pequeño cuento de ciencia-ficción con el que particié en el concurso de cuento temático de Letras Libres, bajo el tema "el lado oscuro de la ciencia."


Turing

Mientras esperaba los resultados de la prueba, el ingeniero Vargas observaba a ambos individuos en las pantallas. A excepción del color de sus camisas, eran idénticos: el rostro, la complexión, los gestos, los movimientos. Hasta los gemelos monocigóticos tienen diferencias que los distinguen entre sí. No era el caso.

El Dr. Heldberg también estaba presente en la habitación. Casi no hablaban. Para el Dr. Heldberg, Vargas era un burócrata académicamente inferior que, inexplicablemente, tenía la autoridad para retirar los fondos de la investigación y cancelar el proyecto. Vargas trataba de evadir la incomodidad hojeando el documento que tenía en sus manos: “Resumen ejecutivo – Proyecto de replicación neuroestructural”.

El Dr. Williams entró a la habitación, saludando brevemente. Traía los resultados de la prueba en unos papeles, pero también en el rostro. Lucía nervioso.

–Dr. Williams –dijo Vargas–, espero que traiga buenas noticias.

–Desafortunadamente no. La réplica no pasó la prueba de Turing.

–Bueno, pero es de esperarse una leve desviación de…

–¡Es que el resultado fue muy malo! –interrumpió Williams–. El sujeto B hizo una prueba perfecta, pero A falló en varias respuestas. Es la diferencia más alta que hemos tenido… hasta la IA tradicional ha obtenido mejores resultados.

Guardaron silencio por unos momentos.

–¿Vaslow lo sabe? –preguntó Vargas.

–Sí. Está un poco triste por el resultado.

Era de esperarse. El Dr. Vaslow había ideado y diseñado el proceso de replicación neuroestructural. Era el proyecto de su vida. Su “bebé” había fallado.

Vargas observó de nuevo a los “sujetos” a través de las pantallas–. ¿Quién es la réplica? –preguntó.

–No lo sabemos –dijo Williams–. Solamente el sistema lo sabe. De hecho, tampoco sabemos quién es A y quién B… aunque, claro, ahora es obvio que B es el voluntario y A la copia, por el resultado de la prueba.

–Condiciones de “doble ciego”, Vargas –intervino Heldberg–. Cosas de científicos, usted entiende, ¿no?

–Entiendo perfectamente. De hecho esa era una condición para otorgar el financiamiento, Doctor –respondió Vargas, devolviéndole a Heldberg un poco de su propio veneno.

Volvió a mirar a los sujetos en las pantallas–. Sorprendente, son idénticos –reconoció–. ¿El cuerpo es orgánico?

–Casi en su totalidad –respondió Williams–. A excepción del cerebro de nanonúcleos, por supuesto, y del cráneo, fabricado con aleación de cadmio.

–Oh, eso del cadmio –dijo Vargas, señalando una de las hojas de sus documentos –. ¿Por qué sale tan caro?

–El proceso de aleación es complejo y costoso –respondió Heldberg–. Pero necesario. Es el único material que pudimos elaborar con la suficiente dureza, que además protegiera al cerebro de nanonúcleos de cualquier interferencia electromagnética exterior.

–Además, tenemos un proceso de reciclado en el que recuperamos toda la aleación –aclaró Williams, queriendo justificar los costos–. También se recuperan los nanonúcleos, pero bueno, esos salen más baratos fabricarlos que reusarlos.

–Entiendo –dijo Vargas–. ¿Qué sigue ahora?

–Dejaremos ir al voluntario a su casa –contestó Williams–. A la réplica la haremos pasar al proceso de reciclado. Bueno, aunque él cree que hará una segunda prueba.

–¿Segunda prueba?

–A ambos les dijimos que haríamos dos pruebas –explicó Williams–. Fue para que la réplica no supiera que la mataríamos.

–¿Matarlo? Destruirle, querrá decir –corrigió Vargas–. ¿No cree usted que son muchas consideraciones para un androide?

–Vargas, no se le olvide que la replicación neuroestructural generó una copia de la mente del voluntario –aclaró Heldberg–. Desde la óptica de la réplica, él es el voluntario. No tiene forma de darse cuenta de que es una copia y no el original. La replicación neuroestructural reproduce conocimientos, recuerdos, sentimientos… todo.

–Ahora resulta que somos escrupulosos y no queremos hacer sufrir a un androide –dijo Vargas con ironía.

–Eso –respondió Heldberg–, y también evitar que el androide responda con violencia. Recuerde que él piensa que es el voluntario.

–Comprendo, tiene razón –aceptó Vargas. Se hizo un silencio incómodo de varios minutos. –Señores –dijo Vargas finalmente–, desafortunadamente los resultados no son los esperados; tendremos que retirar el financiamiento. Sin embargo, creo que la replicación estructural tiene potencial; estoy dispuesto a recibir otra propuesta de parte de ustedes y de Vaslow. Si es aceptable, aportaremos más dinero. Por ahora –agregó–, les pido que preparen los documentos de cancelación de proyecto, para autorizarlos de inmediato.

–¿Cuándo viene por ellos?

–No pienso retirarme hasta tenerlos –dijo Vargas–. Además, quiero revisar que el proceso completo se realice correctamente. ¿De acuerdo?

Ambos doctores respondieron afirmativamente y, tras un parco gesto de despedida, salieron de la habitación. Minutos después, Vargas pudo ver a uno de los sujetos del experimento despedirse hacia la cámara y retirarse. Al segundo lo hicieron pasar a otra habitación, al “reciclaje”.

Mientras esperaba, Vargas meditaba sobre las palabras de Heldberg. “Desde la óptica de la réplica, él es el voluntario. El proceso copia recuerdos, sentimientos…” De ser cierto, ¿cuáles eran las implicaciones éticas? ¿Es válido experimentar con un androide capaz de sentir, de sufrir? ¿Tendrá la réplica conciencia propia, sueños, miedos?

Sus pensamientos fueron interrumpidos drásticamente por los gritos del Dr. Williams. Vargas pasó del enojo a la confusión y luego al horror al enterarse del resultado del reciclado: no se pudo obtener ni un gramo de la aleación de cadmio, y de los nanonúcleos ni sus luces. Las revisiones mostraron, además, que el sistema hizo sin error lo que se le pidió: eliminar y reciclar al sujeto que había reprobado la prueba de Turing.

lunes, 30 de enero de 2012

Möbius

Para sacar al blog del abandono total, les dejo este pequeño cuento que escribí para participar en un concurso de cuento temático organizado por "Letras Libres". El tema del concurso era "la vuelta al terruño". El cuento no ganó, pero de cualquier forma aquí se los comparto.


Möbius

“Por algo pasan las cosas”.

Esa frase, típica de su madre (quizás de todas las madres) resonaba en la cabeza de Roberto mientras revisaba su navaja retráctil que adquirió por la mañana, en la central de autobuses. Lo hacía discretamente para no asustar al conductor del taxi.

-Ya estamos cerca del centro. ¿Por dónde lo dejo, caballero?

-Mire, creo que hay un templo con una torre y una campana verde, con jardines grandes afuera. Me deja ahí, por favor.

-Es el templo del Inmaculado. Tiene la torre que me dice, pero hace mucho quitaron la campana. Está en la siguiente calle.

“Por algo pasan las cosas”. Eso pensó cuando supo que el cliente al que visitaría se ubicaba en esa pequeña ciudad en donde nació y que llevaba años sin visitar. “Te va a gustar volver” le dijo su madre al enterarse. “Que no se olvide de pasar por la ‘fabriquita’”, se escuchó al fondo la voz de su padre. La risita cómplice de su madre hizo que Roberto se sintiera incómodo por el recuerdo de la “fabriquita”.

El templo del Inmaculado le pareció más pequeño de lo que su memoria indicaba. “Debe ser porque de niños todo nos parece enorme”, pensó. Como dijo el taxista, la campana ya no estaba ahí. Tampoco los grandes jardines. En su lugar, construyeron una fea explanada de cemento con unas macetitas que apenas se veían. Todo tenía un aspecto estéril y de espantosa pulcritud. Sintió compasión por los pequeños que ya no podrían jugar en esos jardines que disfrutó en su niñez.

La ciudad había cambiado mucho, pero Roberto pudo reconocer algunas de las casas cercanas. Recordaba que en esa misma calle, como a 5 cuadras, vivían sus parientes. Pensó por un momento en visitarlos, pero desechó la idea. Sus parientes nunca le cayeron bien. La peor era la tía Juliana, una de esas señoras que nunca pueden quedarse calladas. “Hola Fernandito, ya vas a entrar a secundaria, ¿verdad? Estamos muy al pendiente de tus estudios”. Roberto nunca la corrigió, al principio por timidez y luego por educación. Ya en la adolescencia, pensaba para sí: “claro, tía. Si realmente te interesaras por mí, sabrías que me llamo Roberto y no Fernando como mi papá”.

Giró en una esquina, alejándose del templo. La nevería ya no existía, pero la miscelánea de doña Cata seguía igualita. Varias cuadras adelante estaba la casa de sus abuelos maternos y, tres calles antes, doblando a la derecha, la “fabriquita”. En realidad era un taller, construido con pequeños tabiques de color naranja. En una de las habitaciones tenían un torno y herramientas para trabajar la madera. Don Nicanor, el responsable del taller, lo dejaba pasar con sus primos a jugar sobre los montones de aserrín en una de las bodeguitas interiores. Esos lindos recuerdos cambiaron abruptamente cuando Roberto tuvo suficiente edad para saber que sus padres fueron obligados a casarse por un embarazo inoportuno. Cuando novios, salían del templo minutos antes de que terminara la misa y, de regreso a casa de su madre, se escondían en la “fabriquita” (que estaba apenas en construcción) a desahogar sus arrebatos juveniles. No era agradable para Roberto pensar que había sido concebido en la misma habitación en donde jugaba sobre el aserrín con sus primos. Para cuidar apariencias, sus padres se mudaron de ciudad después de la boda, pero regresaban constantemente a visitar a la familia, a jugar con los primos. Roberto sintió que debía volver al lugar, como una especie de “curación” sentimental.

“Por algo pasan las cosas”. Esa mañana, en la terminal de autobuses, encontró a una vieja vendedora que ofrecía, entre otras chucherías, unas horribles navajas retráctiles con mango de carey, igualitas a la favorita de su padre. Esa navaja, que su padre llevaba a todas partes, tenía un origen misterioso. Él decía que la encontró tirada, pero nunca recordaba en dónde. Lo curioso es que su padre siempre se caracterizó por tener una excelente memoria. “Papá se sorprenderá al verla” pensó cuando la compraba.

Pasaban de las seis cuando Roberto llegó a la “fabriquita”… o lo que quedaba. Las paredes estaban incompletas y el edificio carecía de techo. Roberto reconoció las habitaciones en donde jugaba de niño. Al fondo estaba el cuartito del aserrín, aún con su techo completo. Ahí estuvo un rato, deambulando en sus recuerdos. Lloró un poco. “Ya está oscureciendo, mejor me retiro” pensó.

Al acercarse a la entrada del cuartito, escuchó voces. Primero, risitas y murmullos. Luego, la voz agitada de una mujer: “¡Ya, Fernando, date prisa!” En la entrada, Roberto se topó con una joven pareja. Los tres quedaron paralizados por un instante. Luego, la muchacha dio un alarido y salió corriendo, trompicándose mientras jalaba sus bragas que se le atoraban en las rodillas. Confundido, Roberto regresó al cuartito, sólo para darse cuenta de que estaba atrapado. Por instinto, sacó la navaja; aunque estaba vieja y desgastada, de algo serviría. De pronto, se sintió mareado, la vista se le nubló y perdió el conocimiento. Cayó.

Por su parte, el frustrado galán intentó alcanzar a su pareja, pero se detuvo y volvió a buscar al intruso. Con una mezcla de miedo, excitación y furia, entró al cuartito armado con una estaca que encontró por ahí.

-¡A ver, desgraciado! Te mandó mi cuñadito a espiarnos, ¿verdad? ¡No tiene los huevos para…!

Se detuvo, sorprendido, en la entrada del cuarto. Vacío. Intentó buscar al fisgón o algún resquicio por donde hubiese podido escapar. Nada. Solamente encontró en el suelo una preciosa navaja, nuevecita, con mango de carey. La guardó cuidadosamente en su bolsillo y salió del lugar mientras las campanadas del templo invitaban a la misa de 7. Fernando pensó con tristeza en la bonita joven que estuvo a punto de ser suya y que, seguramente, no querría volverlo a ver nunca más. “Tal vez fue lo mejor”, pensó. Ella siempre decía que por algo pasan las cosas.

lunes, 11 de octubre de 2010

10/10/10

Anoche me puse a navegar sin rumbo en internet, con la intención de encontrar algún tema interesante para mantener activo el blog. ¡Y vaya que lo encontré!

Ayer fue 10 de octubre (mes 10) del año 2010. Si lo escribimos abreviando el año, tenemos 10/10/10, algo que no pasa de ser una simple curiosidad. Pero algunos no piensan así, y consideran que se trata de una fecha “cabalística”, con características mágicas.

Parece ser que estuvo circulando una especia de carta cadena en Twitter, anunciando que octubre de este año es un mes muy especial. ¿Por qué? Porque este año, octubre tiene 5 viernes, 5 sábados y 5 domingos, lo cual, de acuerdo al mensaje, es un hecho insólito que solamente ocurre una vez cada cientos de años (en algunas fuentes especifican que ocurre cada 555 años, y en otras elevan esa cifra hasta 823, como se menciona en “malaprensa”). Además, el mensaje decía que a este evento se le registraba en el calendario babilónico como el “décimo feliz”, evento que se vincula con periodos de abundancia y felicidad.

Bueno. Por donde se le vea, la nota es falsa. Para que esa supuesta situación insólita ocurra, lo único necesario es que octubre comience en viernes. ¿Qué tan raro es esto? Podríamos hacer algunos cálculos rápidos y sencillos para darnos cuenta de que no debe ser tan infrecuente, pero lo más fácil es buscar en un calendario los años en los que octubre comienza en viernes y, por ende, tiene 5 fines de semana. Haciendo esto, se encontrará que este insólito caso que ocurre cada 555 años, sucedió ya en 2004, 1999 y 1993, por hablar solamente de años recientes, y volverá a ocurrir en 2021. Nada que ver con los 555 años, y menos con los 823 de otras fuentes.

Lo del calendario babilónico, sin tener la certeza, me resulta por lo menos poco viable. En primer lugar, me parece extraño que para los babilónicos el fin de semana (viernes, sábado y domingo) tuviera un significado similar al que nosotros le damos debido a nuestra semana laboral. Por otra parte, el calendario babilónico es uno de los más primitivos e inexactos que han existido, y que requería de constantes ajustes para que coincidiera con el año solar. ¿Qué tan veraz sería entonces que una cultura antigua, basada en un calendario impreciso, señalara a un mes de ciertas características como algo especial? ¿Qué aplicación tendría para nosotros en la actualidad? “Nada” y “ninguna” serían las respuestas a estas preguntas.

Ahora bien, aunque el rumor llegó a publicarse hasta en ciertos diarios, la cosa no hubiera pasado de ser más que una carta cadena falsa, como aquella que afirmaba que en una determinada fecha reciente se podría observar al planeta Marte del tamaño de la Luna (y que provocó sonoras carcajadas en quienes tenemos un mínimo de conocimiento sobre astronomía.) Pero los conspiranoicos tomaron este evento como tierra fértil para sus ideas, y reforzaron el argumento de que el 10 de octubre de 2010 sería una fecha paranormal, mágica y mística.

¿Qué tiene que ver el 10/10/10 con la anécdota de los 5 fines de semana de la cadena? Nada, pero a los conspiranoicos les encanta hallar relaciones donde no las hay, y sacar conclusiones que no se sostienen solas. Así que a partir de las supuestas características del mes de octubre, según los babilónicos (sabiduría milenaria, usted comprende,) sacan una serie de deducciones y consecuencias que terminan con la apertura de portales místicos, despertar de contactos pleyadianos, el nacimiento del anticristo, la canalización de energías por parte de los Illuminati y cualquier fantasía que se le ocurra a una mente calenturienta.

En este vínculo pueden darse una idea de por dónde va la cosa, en un blog que vale la pena leer para divertirse un rato (pero no para debatir ya que, según sus propias reglas, no admiten comentarios de “debunkers”.) Los últimos dos videos son imperdibles, y reto a cualquiera a que vea completo el del “ángel Metatron” sin soltar la carcajada.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Absurdo manifiesto

Hace un tiempo me suscribí al boletín “Yo influyo”, después de que recibí un artículo político bastante bueno y decidí agregarme a sus listas de distribución. “Yo influyo” es un boletín conservador, de tendencia panista; y aunque el foro es plural y abierto, algunos de los colaboradores no lo son tanto. En particular, cuando algunos de sus columnistas tocan temas como la planificación familiar o la educación sexual, llegan a ser tan radicales que hasta yo, un burguesito yunqueto ultraderechista, me sorprendo.

El boletín es una buena fuente de información cuando se trata de conocer las opiniones de este sector conservador de la sociedad, y de pronto se pueden encontrar muy buenos artículos sobre política. Pero en esta ocasión me permitiré analizar un artículo reciente que me hizo arquear la ceja más de una vez.

La entrada lleva por título “Manifiesto contra la intolerancia” y se puede consultar en este vínculo. El autor solamente se identifica como una organización sin rostro: “Unión de voluntades”. Pero al leer con detalle el manifiesto, resulta evidente que lo redactaron personas cercanas a la Iglesia Católica. El manifiesto es una respuesta a las críticas que se le han hecho al cardenal Sandoval y a otras figuras del clero, con respecto a la ley que permite el matrimonio y adopción por parte de parejas homosexuales.

Mi intención era comentar y cuestionar, punto por punto, el citado manifiesto. Decidí detenerme a la mitad, ya que realmente no vale la pena rebatir un escrito tan tendencioso. Pero sí puedo llegar a ciertas conclusiones:

  • El manifiesto lo deben haber escrito ministros de culto, seguramente católicos. Probablemente sacerdotes, aunque pudieron ser laicos radicales.
  • Quedan claras las intenciones del manifiesto, en el sentido de que desean privilegios especiales para los ministros de culto, solamente por el hecho de serlo. Exigen respeto hacia los ministros de culto, aún cuando éstos se comporten de forma irrespetuosa hacia otras personas, o que incluso violen la ley. Buscan ser intocables, pues.
  • El documento es ambiguo, mencionando “leyes recientes”, “algunas declaraciones”, etc. Quizás por cobardía no se atreven a llamar las cosas por su nombre, aunque más bien parece que de esta forma evitan cuestionamientos al manifiesto, pues cualquier explicación con respecto al asunto de las declaraciones del cardenal puede ser contestado con el argumento de que “no se refieren a ese evento en particular”.

Por último, quienes elaboraron el manifiesto demuestran gran ignorancia. En la exigencia 9 solicitan que en la Constitución se reconozca la “libertad religiosa”. Con un poco de investigación podrían haberse dado cuenta que el artículo 24 ya contempla la libertad de culto, y reconoce el derecho de cualquier persona de elegir y practicar la religión que le plazca, siempre y cuando no viole las leyes.

Los ataques y denuncias contra el cardenal Sandoval no son por ser un ministro católico, ni tampoco por llamar “maricones” de forma despectiva a los homosexuales, sino por acusar a los ministros de haber recibido sobornos. Es una acusación grave, que puede considerarse como difamación, con sus correspondientes efectos legales. No se trata de ninguna persecución religiosa, sino simplemente la aplicación de las leyes vigentes.

martes, 7 de septiembre de 2010

Libres

No hay plazo que no se cumpla, ni fecha que no se llegue. El día de hoy serán liberadas las mujeres que se encontraban presas, supuestamente por abortar, en cárceles del estado de Guanajuato. Es una buena noticia, y me da gusto por esas mujeres. Pero vale la pena revisar los hechos que se han dado a lo largo de estas últimas semanas, para entender a fondo lo que ocurrió en este caso. El problema se resolvió en cuanto entraron en acción los juristas del Poder Judicial del Estado de Guanajuato, lo que deja claro que se trataba de un asunto básicamente jurídico. Al respecto, recomiendo el artículo del jurista Paulino Loera, quien con conocimiento de causa explica los huecos de la legislación y establece una propuesta para resolver la situación jurídica de estas mujeres; dicha propuesta fue la que al final se aplicó y que permite que estas mujeres puedan ser puestas hoy en libertad.

Aquí cito un resumen de los hechos, en secuencia más o menos cronológica:
  • La mujer Alma Yareli es puesta en libertad, al no encontrarse pruebas suficientes para dictársele sentencia por homicidio en razón de parentesco.
  • El grupo de apoyo "Las Libres", que participó en el caso de Alma Yareli, aprovecha el impulso de su logro para citar los casos de siete mujeres que se encontraban presas en Guanajuato, supuestamente por abortar.
  • Algunos medios de comunicación toman el evento y aprovechan para atacar al gobierno del Estado, acusándolo de misógino, retrógrada, ultraderechista, etc. Se les critica hasta la letra de una canción compuesta para celebrar el bicentenario, que supuestamente viola el estado laico.
  • El procurador de justicia del Estado revisa los casos y se defiende afirmando que las mujeres no están presas por abortar, sino por privar de la vida a sus hijos después del nacimiento.
  • "Las Libres" insiste en que las mujeres fueron condenadas por aborto. La insistencia suena extraña a los involucrados, ya que el aborto está tipificado como delito, pero contempla penas de hasta 2 años de prisión, y las mujeres habían recibido sentencia de 25 años o más.
  • La Comisión de los Derechos Humanos del Estado interviene. Pocas semanas después, hace un señalamiento oficial, indicando que no se encontraron pruebas de que las mujeres hayan sido juzgadas injustamente, y que tampoco podían demostrarse las denuncias de maltrato y humillación que sufrieron durante su proceso, aunque no descartó la posibilidad de que dichos maltratos se hayan presentado.
  • "Las Libres" y otras ONGs llevan el caso a los medios nacionales y buscan apoyo de la ONU para su causa.
  • El Tribunal de Justicia acepta hacer una excepción y revisar los casos mencionados, pues habían pasado ya por todas las instancias legales de amparo y apelación.
  • Después de revisar los casos, el Tribunal de Justicia ratificó las sentencias, indicando que las irregularidades encontradas en los casos no eran suficientes para anular ninguna sentencia. Señalaron, además, que las mujeres estaban acusadas de homicidio y no por aborto, y que las pruebas registradas en los expedientes demostraban la correcta acusación y sentencia.
  • El grupo "Las Libres" revira, afirmando que las mujeres en realidad abortaron, pero fueron acusadas de homicidio para aumentar las penas hasta por 25 años de prisión, debido al ambiente de represión y hostigamiento que el gobierno del Estado aplica hacia las mujeres.
  • La Procuraduría responde de nuevo, afirmando que en todos los casos hubo parto y no aborto espontáneo. Se dan a conocer en medios locales los detalles de algunos de los casos, con referencias a las pruebas periciales en donde se demostraba que los bebés habían nacido vivos y con buena salud, y que la muerte ocurrió horas o días después del alumbramiento, por asfixia y otras causas.
  • Los juristas del Poder Judicial del Estado, después de analizar el Código Penal vigente, reconocen que las mujeres cometieron infanticidio, un delito que se había destipificado en años anteriores y que, debido a un hueco legal, tuvieron que ser condenadas por homicidio. Los juristas propusieron una modificación al código penal para tipificar, nuevamente, el infanticidio.
  • Se aplica el cambio al Código Penal. Con este cambio, las mujeres presas reciben sentencia por infanticidio con ciertos atenuantes, reduciendo sus sentencias. Debido a que la sentencia es menor al tiempo que ya llevan en la cárcel, la Procuraduría decide dejarlas en libertad.

Queda claro entonces que las mujeres no estaban encarceladas por aborto, sino por infanticidio (que tuvo que clasificarse como homicidio en razón de parentesco debido a la laguna legal). Además, todas las acusadas realmente cometieron tal delito, pues en todos los casos los niños nacieron y respiraron durante varias horas, y posteriormente murieron debido a acciones y omisiones de sus madres. La injusticia consistía entonces en que el delito que cometieron ameritaba una pena mucho menor a la aplicada, pero de acuerdo al Código Penal vigente se les aplicaron las penas que, con apego a estricto derecho, les correspondían legalmente.

Vale aclarar que todas estas mujeres no quedan en libertad por ser inocentes, sino porque de acuerdo a la modificación de la ley, la pena que les corresponde es menor al tiempo que llevan en la cárcel y, por lo tanto, han cumplido su condena. Me parece que incluso una de las 7 mujeres tendrá que pasar unos meses más en prisión para completarla (tendré que verificar este dato). La aclaración es importante porque seguramente "Las Libres" y otros grupos gritarán a todo pulmón que lograron liberar a mujeres inocentes que el "maligno y represor" gobierno del Estado mantenía encerradas injustamente. El hecho es que esas mujeres eran culpables del delito que se les imputó, y cumplieron su condena. Además, al final, la cuestión del aborto no tuvo nada que ver en el asunto, porque las mujeres ni abortaron, ni se les condenó por aborto.

Sinceramente espero que "Las Libres" dimensione correctamente su mérito, pues lo que lograron no fue poca cosa: se modificó una ley que asignaba penas desproporcionadas e injustas, y se modificaron las sentencias de siete mujeres que purgaban una pena mucho mayor a la que les correspondía. Ojalá y no empañen ese logro insistiendo en que las mujeres abortaron, o continuando con su ataque contra el gobierno del Estado; la labor de "Las Libres" es loable, pero la manipulación de datos y el manejo mediático que utilizaron da pie a sospechar que el grupo se maneja no sólo por su búsqueda de derechos de la mujer, sino por una agenda política bien establecida. Sus próximas acciones pueden confirmar o eliminar esta sospecha.

Esto, por supuesto, no significa que el gobierno del Estado sea una blanca palomita. Muchos afirmarán que el gobierno de Oliva mostró voluntad política para resolver el problema, porque no le quedaba de otra al verse envuelto en el escándalo, y tendrán razón. Además, las acusaciones que hicieron las mujeres con respecto al maltrato, abusos y humillaciones que sufrieron en el Ministerio Público deberán de aclararse y los responsables tendrán que ser castigados.

Por cierto, los "enemigos" del gobierno de Guanajuato no necesitan buscar fantasmas ni inventar asuntos ideológicos para atacarlo. El mismo gobierno de Oliva les pone razones en bandeja de plata. Como muestra, basta ver el tema candente de los últimos días: ha trascendido que el gobierno estatal solamente ha aportado a la ciudad de León la ridícula suma de 30 millones de pesos en lo que va del año, incumpliendo sus compromisos de apoyo al municipio, por el simple hecho de que el alcalde Ricardo Sheffield "no le cae bien" al gobernador. Y si comparamos esta cifra con los 1,400 millones que se derrocharon en la "Expo-bicentenario", donde la famosa estatua de la "libertad alada" por sí sola costó más que el aporte al municipio más importante del estado (y eso que no es de Giacometti), nos podemos dar cuenta del bajísimo nivel intelectual de nuestras autoridades estatales. Lo peor es que todavía les quedan dos años.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Germán Dehesa

Con pena me entero que Germán Dehesa falleció ayer, a causa del cáncer.

Era uno de mis columnistas favoritos. Casi siempre estaba yo de acuerdo en sus opiniones, y cuando no lo estaba, sus artículos irremediablemente me llevaban a la reflexión. Lo que nunca ocurrió fue que yo leyera una de sus columnas sin que se me dibujara una sonrisa y me pusiera de buen humor.

Es viernes. Germán sin duda hubiera cerrado hoy su columna recordándonos que "hoy toca". Pues hoy toca recordar a un mexicano ejemplar en sus pensamientos y en sus acciones.

viernes, 6 de agosto de 2010

Periodismo de segunda

Hace algunos días aparecieron una serie de notas periodísticas que llamaron mi atención, debido a que hacían referencia al estado de Guanajuato, que es en donde vivo.

Inicialmente, me enteré de los reportajes por medio de un artículo de René Mondragón, en el boletín electrónico "Yo Influyo" (se puede consultar aquí). En dicho artículo, Mondragón hace crítica de una nota de Cristina Pérez-Stadelmann, que apareció en "El Universal" (dicha nota se encuentra en este vínculo), sobre el supuesto ambiente de intolerancia y represión que se vive en el estado de Guanajuato. Mi atención se volvió más fuerte al ver, el fin de semana, unas declaraciones de Carlos Zamarripa (Procurador de Justicia del estado), aclarando puntos de la mencionada nota de "El Universal", por lo que se puede ver que hubo un impacto tal que requirió la intervención del Procurador. Más adelante las autoridades cometieron la pifia de presentar a algunas mujeres encarceladas ante los medios, resultando un lamentable y humillante espectáculo. Todo el asunto está llegando a mayores, causando manifestaciones en el D.F. y denuncias que han llegado hasta Josefina Vázquez Mota.

¿La situación amerita realmente tantas reacciones de tal magnitud? Mi opinión es que no, y que, aunque existen reclamos legítimos en el asunto, parece que detrás hay motivos más bien políticos e ideológicos y no legales.

¿A qué se refiere entonces la polémica nota de Pérez-Stadelmann? Como ciudadano guanajuatense, no percibo en mi entorno ningún ambiente represor o intolerante; o por lo menos, no como el que se percibía en los tiempos del viejo PRI, cuando la desaparición y muerte de candidatos y periodistas de oposición eran sucesos cotidianos. Tampoco lo perciben así las mujeres con las que he tenido oportunidad de platicar sobre el tema. Pero estas apreciaciones no dejan de ser más que evidencia anecdótica sin valor, por lo que corresponde analizar los hechos y los argumentos de la nota de "El Universal" y evaluarlos por sus propios méritos. Resulta un interesante ejercicio en el que podemos aplicar el pensamiento crítico, más allá de cualquier conclusión o evaluación al respecto. No pretendo, por lo tanto, concluir si la periodista tiene razón o no, sino más bien qué tan sólidos son los argumentos presentados en su artículo.

Si usted ha leído la nota en cuestión, podrá ver que toca muy diversos temas, lo que le da al reportaje un aire informal, o una impresión de querer abarcar todo, sin lograr cubrir nada de fondo. Se habla de aborto, de leyes sobre derechos de las mujeres, de violencia intrafamiliar, de educación sexual, de métodos anticonceptivos y hasta de religión. Al final, el artículo parece ser simplemente un ataque en varios frentes hacia un enemigo sin rostro, identificado tal vez como la "ultraderecha", "el Yunque" o el "conservadurismo". Esto es desafortunado: el artículo toca temas que en lo individual resultan muy relevantes y en los que vale la pena ahondar, pero desperdicia la oportunidad y se diluye en un ataque "contra todo lo que represente la derecha", que eventualmente evita que al artículo se le tome en serio.

Ahora bien, ¿qué tan sólidos son los argumentos del artículo? Con tantos temas mencionados, resulta difícil encontrar argumentos sustentados en evidencia sólida, pero podemos comenzar con el asunto del aborto, que se puede identificar como el tema al que se le da mayor peso en la nota, y que además es el que incluye datos duros. Veamos.

En el artículo se hace referencia al aumento en el número de embarazos entre adolescentes, que alcanzó la cifra de 97 mil 700 casos en 2009, con referencia a los 81 mil 103 del año 2007. El dato solamente se menciona, sin darle ningún contexto ni justificación, por lo que únicamente podemos hacer conjeturas sobre la intención de la reportera al incluir el dato. Mondragón obtiene una conclusión que, aunque válida (al no contar con más información ni contexto), es diferente de la mía: asumo que, al mostrar un aumento en los embarazos entre adolescentes, Pérez-Stadelmann trata de mostrar que las políticas del gobierno han impedido que la información sobre sexualidad y salud reproductiva llegue a los jóvenes y, por ello, se da el incremento de los embarazos entre adolescentes. Desafortunadamente, esto no puede tomarse como cierto, ya que no podemos afirmar si el aumento en los embarazos se debió a las políticas gubernamentales, o simplemente reflejan el crecimiento de la población en la entidad. Asimismo, como no hay datos en porcentaje, ni tampoco datos comparativos con otros estados, no se puede saber si los embarazos son muchos o pocos, ni tampoco afirmar que estos números demuestren un "ambiente de intolerancia y represión" del gobierno de Guanajuato. Es curioso que el artículo no haga referencia a una estadística muy utilizada en estos temas: la cantidad de muertes por abortos clandestinos; este dato sí es relevante sobre el tema en cuestión.

Inmediatamente después, aparece el dato que más ha dado de qué hablar. Cito: "Entre el año 2000 y el 2009, 190 mujeres fueron denunciadas por el delito de aborto y nueve están actualmente en prisión sentenciadas por homicidio en razón de parentesco." Esto significa que se han denunciado a un promedio de 19 mujeres por año, en los últimos 10 años (que no 9, como dice Mondragón). El dato en sí tampoco nos dice nada. ¿19 denuncias por año son muchas o pocas? De entrada, parecen pocas, en particular considerando el hecho de que, en Guanajuato, el aborto es un delito (más adelante profundizo al respecto). Pero si lo comparamos con el dato anterior, podemos darnos una idea de las proporciones. En un solo año (2009), en el estado hubo casi 98 mil embarazos de adolescentes. ¿Cuántos abortos hubo? Desafortunadamente, no tenemos el dato, pero si fueron cerca de 100 mil embarazos en adolescentes, entonces la cifra de abortos no debe ser tan pequeña, incluso asumiendo que solamente las adolescentes son las que estarían interesadas en practicarse un aborto al quedar embarazadas, lo cual es falso. De cualquier forma, tener 19 denuncias anuales en promedio por aborto y 9 en prisión a lo largo de 10 años, en un estado del tamaño de Guanajuato, parece ser un argumento muy, muy débil para afirmar que existe una "cacería contra las mujeres", como afirma el artículo.

Pero sigamos con el punto. La frase, tal y como aparece en el artículo, tiene una muy sutil pero evidente falacia argumental. Primero se dice que hay 190 denuncias por el "delito de aborto", y a continuación se menciona que hay 9 mujeres presas por "homicidio en razón de parentesco". ¿Dónde está la falacia? En que el aborto es un delito de homicidio en razón de parentesco, pero por supuesto no es el único. Nada nos dice que las 9 sentenciadas lo hayan sido por abortar, pero como ambos datos se expresan de forma continua, parece ser que en efecto esas 9 personas fueron encarceladas por aborto. Esto le permitió al procurador Zamarripa defenderse (innecesariamente, como más adelante explico), al indicar que los nueve casos mencionados corresponden a mujeres que mataron a sus hijos "después del nacimiento", lo que es, simple y sencillamente, homicidio y no aborto. Esto es fácil de imaginar, si vemos que las mujeres encerradas purgan penas de entre 25 y 30 años, demasiado grandes para tratarse de aborto, pero adecuadas para un homicidio.

Para terminar con este dato estadístico, es curioso también (si no injusto) que se tomen en cuenta datos desde el año 2000, incluyendo los casos de la administración anterior completa, en lugar de solamente contar los casos de la administración actual (2006 a 2010). Tal vez ese fue el dato que obtuvieron, o tal vez ampliaron el margen de fechas debido a que en el periodo de la actual administración los casos eran muy pocos (o quizás ninguno, como refiere Zamarripa) y, por lo tanto, el dato apoyaba aún menos el argumento central del artículo. En mi opinión, noto suficientes indicios como para sospechar de un uso incorrecto, premeditado, de la estadística, con el fin de confundir al lector.

Más adelante, el artículo vuelve a regar información estadística que, si bien no presenta una redacción falaz como el ejemplo anterior, sí se trata de datos poco claros y sin enmarcarlos en un contexto adecuado. Indica, por ejemplo, que el 59% de las mujeres mayores de 15 años en el estado ha sufrido incidentes de violencia en varios ámbitos, pero no lo compara con el porcentaje de hombres (para validar el argumento de la "cacería contra las mujeres"), ni con una estadística similar en otro estado de la república. El siguiente dato que se incluye sí es comparativo: muestra que el estado tiene la tasa más alta de suicidios femeninos en el país, pero no soporta la afirmación con el dato preciso, ni con el periodo de tiempo al que se refiere; además, es un dato irrelevante, pues no hay forma de demostrar que los suicidios tengan relación directa con un ambiente de intolerancia generado por parte del gobierno.

Las últimas estadísticas serias que presenta el artículo finalmente son relevantes al asunto en cuestión. Se refieren a datos sobre hechos de violencia sufridos por las mujeres en sus relaciones sociales y de pareja. Estos datos sí son importantes para soportar el tema al que se refiere el artículo, pero de nuevo, en lugar de profundizar al respecto y mostrar datos más significativos, se pierde en una simple enumeración de cifras, y al final inserta una estadística irrelevante: "dos de cada 10 víctimas de violencia en la entidad tienen entre 20 y 24 años", dato que, tal y como aparece en la nota, no dice absolutamente nada (el 20% de víctimas de violencia tiene entre 20 y 24 años... ¿eso es mucho, o poco? ¿Son todas mujeres, o el dato es general? ¿Qué conclusiones se pretenden obtener de este dato? ¿Qué tiene que ver con el tema?)

Ahora bien, supongamos que en efecto existen denuncias de mujeres por aborto en el estado, y que quienes se encuentran presas no lo están por homicidio sino por aborto. De ser el caso, las estadísticas mencionadas en el artículo serían correctas, pero a la reportera y a sus entrevistados se les olvida un detalle esencial, vital en todo este asunto (y aquí toco el punto que había dejado pendiente en los anteriores párrafos): el aborto es ilegal en el estado de Guanajuato. La legislación actual lo condena, con las excepciones comunes cuando se trata de embarazo causado por violación, o cuando el aborto tiene motivos médicos. Y este es el punto central: el gobernador y el procurador se defienden diciendo que las mujeres encarceladas lo están por homicidio y no por aborto, pero podrían estar encarceladas por aborto y no habría nada que explicar, porque el aborto está penalizado en Guanajuato. Si estamos de acuerdo o no con la ley es un asunto diferente. Si a la reportera y las asociaciones a las que entrevistó les interesa cambiar las cosas, deben proponer una iniciativa de ley ante el Congreso del Estado, para que la ley se modifique, pero no es válido solicitar que se liberen mujeres que, dentro del marco legislativo actual, cometieron un delito. Las autoridades, por su parte, están obligadas a llevar a cabo el cumplimiento de la ley, nos guste o no.

Esto no significa, por supuesto, que el gobierno de Guanajuato sea perfecto, o un modelo a seguir. De hecho, personalmente considero que la gestión de Juan Manuel Oliva es muy deficiente, populista y despilfarradora. Es verdad también que sus políticas tienen sesgos conservadores que llegan a ser muy cuestionables. El artículo toca, de forma correcta, el resbalón del procurador al presentar una controversia contra los matrimonios entre homosexuales, cuando su instancia no tiene ninguna atribución para intentar revocar los estatutos de otra entidad federativa (el D.F. en este caso). También se menciona el lamentable y vergonzoso suceso referente a los libros de texto de biología patrocinados por el gobierno del estado, y que terminaron en la basura junto con los millones de pesos que se invirtieron en ellos. Y un evento muy relevante, que curiosamente el artículo no menciona, fue la iniciativa de ley presentada hace algunos años para penalizar el aborto incluso en casos de violación o de emergencia médica, propuesta aberrante y absurda que afortunadamente fue desechada en cuanto se publicitó por los medios, pero que estaba en camino de aprobación pues hubo varios legisladores que la apoyaban, incluso de otros partidos (tal vez por eso se omitió en el artículo, ya que se trata de mostrar la intolerancia del PAN específicamente... pero esto es elucubración mía).

El resto del artículo realmente no merece la pena revisarlo, en parte porque no contiene información estadística ni hechos que se puedan analizar, y en parte porque se apoya en opiniones personales y comentarios de terceros, algunos de ellos de pena ajena. Mención especial podría tener la opinión del señor Elio Masferrer, presidente de la "Asociación Latinoamericana para el Estudio de las Religiones" según el artículo, y que opina que el "himno del bicentenario" viola el estado laico. Podríamos aclararle al señor Masferrer que el "himno" no es tal, sino solamente una canción compuesta por el cantautor Fato, realizada con motivo de las celebraciones del bicentenario. Si alguien se pregunta por qué tal canción viola el estado laico, podemos analizar la única estrofa de la canción que tiene referencia religiosa:

"Lindo Guanajuato / tus peregrinos te van rezando. / Nuestro Cristo rey, / es el buen pastor de este estado santo."

Si usted considera que denunciar la violación del estado laico por la anterior estrofa es un poco exagerado (por no decir ridículo), no es el único: yo también lo veo así. Pasando por alto el hecho de que se trata de una canción y no de un himno oficial, parece dudoso que el gobierno le haya dado órdenes directas y precisas a Fato de incluir motivos religiosos en su composición. Si a esas vamos, el señor Masferrer también debería de solicitar la eliminación de la siguiente estrofa del Himno Nacional, cuyo contenido es indudablemente religioso:

"Ciña ¡Oh Patria! tus sienes de oliva / de la paz el arcángel divino, / que en el cielo tu eterno destino / por el dedo de Dios escribió."

Podría ser un detalle de mofa solamente, pero si vemos que el señor Masferrer es presidente de una asociación especializada en estudiar religiones, la cosa cambia. El artículo pretende denunciar de forma seria a un gobierno que aplica doctrinas religiosas en sus acciones y políticas; si el señor Masferrer, a pesar de su puesto, lo mejor que puede encontrar como ejemplo es una canción de dudosa calidad musical, compuesta por un artista sin relación directa con el gobierno, entonces una de dos: o no hay tal política de imposición religiosa, o el señor es un inepto que debe renunciar a su cargo y dejar a alguien que analice los asuntos religiosos con seriedad.

Eso es todo por parte de mi análisis al respecto de este polémico e interesante artículo. Creo que se tocan temas de relevancia en la nota, y que varios de esos temas merecen un escrutinio y una investigación a fondo, en beneficio de la sociedad. Pero desafortunadamente el artículo se encuentra sesgado, cae en subjetividades, presenta datos estadísticos a medias y en ocasiones de forma tendenciosa, y se desvía en temas en los que realmente la reportera no cuenta con sustento ni datos suficientes. Por todas estas razones, pudiendo ser un reportaje trascendental y relevante, se queda simplemente en un ejemplo de periodismo de segunda.

miércoles, 7 de julio de 2010

Molusco profeta

A efecto de romper mi inactividad en el blog, y cambiando a un tono más relajado, propongo una solución para ahorrarnos dinero, violencia y conflictos electorales. Simplemente, preguntemos al infalible "Pulpo Paul" qué partido político va a ganar la próxima elección, y listo. El ahorro en el erario público será considerable, y nos evitaremos la pena de ver a Cesarito Nava y a AMLO pidiendo a gritos "voto por voto" (¿tentáculo por tentáculo?)

Actualización (10/07/2010) - Paco Calderón también pensó lo mismo, pero con un contexto diferente: http://pacocalderon.net/modules/myalbum/photo.php?lid=2685

domingo, 23 de agosto de 2009

Método científico, estadísticas y silogismos

De Ciencia y Conciencia - 2

En la entrega anterior, que da inicio a esta serie de ensayos, afirmé que el pensamiento crítico y científico es una buena herramienta para tomar decisiones acertadas y para evitar ser víctimas de algún charlatán o estafador. Antes de entrar de lleno al tema, es conveniente hablar sobre el método científico y los mecanismos del razonamiento, para dejar en claro algunos conceptos y términos que utilizaré de manera constante en estas exposiciones.

El Método Científico

El desarrollo de la ciencia se basa fuertemente en el llamado “método científico”. No se trata de un proceso definido con detalle, sino más bien de una serie de pasos que cumple con un conjunto de características tales que favorecen el encontrar una relación causa-efecto para un fenómeno que desea explicarse. No existe un “método científico” único u “oficial”; de hecho, los pasos específicos cambian dependiendo del ámbito en que se realiza la investigación científica; el proceso de experimentación sobre el desarrollo de un medicamento, por ejemplo, difiere bastante del método seguido por las ciencias sociales, y ambos a su vez del mecanismo de deducción matemática. Sin embargo, se pueden identificar pasos generales y las condiciones que se deben cumplir para considerar que se está siguiendo adecuadamente el método científico.

  • Partimos inicialmente de un fenómeno que se ha observado pero que no tiene una explicación satisfactoria o comprobable. El objetivo es encontrar una causa de este fenómeno, justificando de forma válida la relación causa-efecto.
  • A partir del fenómeno observado, el científico plantea una serie de explicaciones posibles, selecciona una (la que normalmente se considera más plausible) y a partir de ahí se genera una hipótesis, que no es otra cosa más que una posible explicación al fenómeno. Esta hipótesis debe tener ciertos fundamentos en los conocimientos previos o en hechos ya comprobados; de lo contrario, se corre el riesgo de tener una hipótesis descabellada. Es verdad que, a lo largo de la historia, algunas hipótesis que parecían al principio una locura, resultaron ser ciertas; pero estos eventos revolucionarios son poco comunes, y la línea que separa a una hipótesis temeraria de una mera idea fantasiosa no es fácil de trazar.
  • Después, a partir de la hipótesis, se realiza el diseño de los experimentos que se llevarán a cabo para comprobar o negar esta hipótesis. El diseño de experimentos no es nada sencillo: los pasos a seguir deben cumplir con ciertas normas para asegurar que el experimento es adecuado; además, quien diseña el experimento debe hacerlo cuidadosamente para asegurar que se analice también la posibilidad de que la hipótesis sea falsa. Es un error común el diseñar un experimento enfocado únicamente a comprobar la hipótesis, y no a refutarla.
  • Finalmente, después de llevar a cabo los experimentos, el científico emite una conclusión, que debe estar bien fundamentada en los resultados de la experimentación. El resultado puede validar la hipótesis (se encuentra, fuera de toda duda, que lo propuesto es causa del fenómeno que se quiere explicar,) o refutarla (los resultados muestran, también fuera de toda duda, que la causa propuesta no produce el fenómeno estudiado.) Es posible que los resultados de la experimentación no aporten una conclusión definitiva, o bien que se compruebe o refute parcialmente la hipótesis; en estos casos, es necesario replantear la hipótesis y realizar más experimentos hasta llegar a un resultado sólido y bien fundamentado. Todas estas conclusiones se documentan adecuadamente y se ponen a disposición de otros investigadores, de forma que el experimento pueda repetirse y validarse en cualquier momento.

Estos son, a grandes rasgos, los pasos seguidos en una investigación científica. Lo importante de este proceso es llegar a una conclusión mediante el apoyo de conocimientos ya existentes y demostrados, y de experimentos correctamente diseñados, para garantizar que la conclusión es real dentro de lo razonable.

El Estudio Estadístico

Ahora bien, existen situaciones donde la experimentación no es práctica o ética. Por ejemplo, supongamos que se quiere analizar la ubicación de nuevas estaciones de policía en una zona de la ciudad para reducir los índices de delincuencia. ¿Dónde es el mejor lugar para colocarlas? ¿Cuántas son suficientes? ¿Cuántas son demasiadas? ¿Qué otros factores deben analizarse para la ubicación de las estaciones? Hacer experimentos para tomar esta decisión resultaría demasiado costoso y sus resultados podrían no ser los esperados. Es necesario otro mecanismo de análisis.

En las ciencias sociales se utilizan constantemente las estadísticas para este tipo de investigación. En este caso, el científico diseña estudios y encuestas que permitan obtener información estadística para, a partir de los datos recopilados, encontrar correlaciones, tendencias y comportamientos específicos de las variables estudiadas. La premisa es que se puede esperar un determinado comportamiento en un grupo de personas o en un fenómeno social, partiendo del supuesto que debe ser similar a un comportamiento anterior ya observado, si las variables del entorno son también similares. Debido a que el comportamiento humano no sigue ningún conjunto de leyes de manera estricta, las conclusiones de estos estudios no se consideran determinantes, sino simplemente un acercamiento a lo que pudiera suceder, con un nivel de certidumbre razonable.

El diseño de estudios estadísticos es complejo, ya que se debe garantizar que dichos estudios no tengan sesgos o resulten tendenciosos. Es relativamente sencillo (y muy común) que se utilicen estadísticas engañosas para tratar de demostrar algo falso o de manipular las decisiones de una persona. Este tema es amplio y merece un artículo completo dedicado exclusivamente a los estudios estadísticos.

El Silogismo

Además de la experimentación y el estudio estadístico, existe un mecanismo adicional que nos permite obtener conclusiones veraces. Se trata del silogismo, el cual es utilizado ampliamente en comprobaciones matemáticas y en discusiones donde se intenta validar o establecer como cierto un argumento en particular. Debido a que el silogismo es una valiosa herramienta para detectar estafadores y manipulación de hechos, voy a profundizar en él a continuación.

El silogismo tiene tres componentes: las premisas iniciales, las proposiciones o inferencias y la conclusión.

  • Las premisas son afirmaciones que se consideran ciertas para efectos del silogismo. Pueden tratarse de verdades evidentes o previamente comprobadas, pero también pueden ser afirmaciones que de común acuerdo se consideran ciertas. El silogismo debe tener dos premisas, aunque a veces se pueden encontrar silogismos con tres o más, si bien esto no es recomendable porque pueden complicar o hacer confuso al silogismo.
  • Una vez establecidas las premisas y a partir de las mismas, se elaboran una o más proposiciones o inferencias. La proposición debe tomar en cuenta lo que establece la premisa y, mediante un argumento lógico o razonablemente aceptable, se obtiene una nueva afirmación que se presume cierta, ya que se basa en premisas que son consideradas verdaderas desde el principio.
  • Finalmente, mediante el proceso de la generación de proposiciones, se llega a una conclusión. Esta conclusión normalmente es igual que la última proposición o inferencia, redactada de diferente manera para establecerla como conclusión del silogismo.

¿Complicado? Veamos un ejemplo:

Premisa 1: Todos los mamíferos son vertebrados.
Premisa 2: Los hombres son mamíferos.
Proposición: Si los hombres son mamíferos, y todos los mamíferos son vertebrados, entonces los hombres son vertebrados.
Conclusión: Por lo tanto, los hombres son vertebrados.

Una característica de los silogismos que debe tomarse en cuenta, es que se puede partir de premisas falsas y obtener una conclusión verdadera, como en el ejemplo siguiente:

Premisa 1: Todos los peces viven en el mar.
Premisa 2: El delfín es un pez.
Conclusión: El delfín vive en el mar.

Ambas premisas son falsas y, sin embargo, la conclusión es verdadera. Nótese también que en este silogismo hemos obviado la inferencia y pasamos directamente a la conclusión; esto es válido siempre que la inferencia no sea tal que requiera mayor explicación.

Lo que no puede ocurrir, sin embargo, es que a partir de dos premisas verdaderas se llegue a una conclusión falsa. Esta característica es muy importante en el silogismo, ya que nos asegura que, de ser ciertas las premisas (lo cual se supone desde el principio) y el proceso deductivo es correcto, la conclusión final debe ser correcta. Este es el fundamento del método de comprobación matemático conocido como “reducción al absurdo”: lo que se quiere refutar se establece como una de las premisas, dando por hecho que es verdad; se procede entonces a obtener inferencias, hasta que se llega a una conclusión falsa o contradictoria a la afirmación inicial, con lo que la misma queda refutada. Ahora bien, si en este proceso se llega a una conclusión verdadera, no se puede decir que la premisa inicial (lo que se quiere refutar) quede demostrada, ya que a partir de premisas falsas se puede llegar a una conclusión verdadera.

Otro aspecto muy importante a tomar en cuenta con respecto a los silogismos, es que existen situaciones donde no son adecuados. El silogismo se apoya casi por completo en la lógica binaria, en la que se puede establecer un calificativo de verdadero o falso para cada premisa y afirmación. Pero el silogismo resulta poco útil en situaciones de lógica difusa, que ocurren cuando no tenemos la certeza de que algo sea cierto o falso. El silogismo tampoco es adecuado cuando se tratan conceptos ambiguos o abstractos, como la libertad, la perfección, etc.; por esta razón, tratar de demostrar o refutar la existencia de Dios o el origen del universo mediante silogismos, es algo poco viable. De igual forma sucede con las ciencias sociales, ya que el comportamiento humano no se apega a un conjunto de normas lógicas. En estos casos, aunque el silogismo es útil para analizar argumentos y opiniones, las conclusiones obtenidas no pueden considerarse como determinantes ni decisivas.

Principios a considerar

Para complementar un poco los conceptos sobre la ciencia y su forma de trabajo, tomemos en cuenta los siguientes conceptos que por lo general se consideran como válidos en el pensamiento científico.

Ausencia de prueba no es prueba de ausencia

Uno de los principios más conocidos y de suma importancia en el ámbito científico. Este juego de palabras significa, en términos sencillos, que no se puede negar la existencia de algo, simplemente por no haber pruebas de que exista. Por ejemplo, no hay al día de hoy ninguna prueba contundente, irrefutable y comprobable, de que el fenómeno OVNI se deba a objetos de manufactura extraterrestre; sin embargo, desde el punto de vista científico, esta posibilidad no puede negarse, debido a que tampoco existe evidencia suficiente para afirmar que no se trata de objetos creados por seres inteligentes de otra parte del universo; aunque la falta de evidencia permite concluir que es muy poco probable que esa sea la causa, no hay bases para cerrar la puerta a la idea y dejar de investigarla.

Este principio encarna perfectamente el enfoque de la ciencia. Aunque no se tenga evidencia alguna sobre la existencia de un fenómeno o ente, nunca se debe, desde el punto de vista científico, refutar o negar la posibilidad de que exista. Se puede afirmar, de manera completamente objetiva, que la probabilidad de que exista algo que carece de evidencia es muy, muy pequeña. Pero negar categóricamente una hipótesis por el hecho de no existir evidencia a su favor no sólo es una postura irracional y subjetiva, sino que también pone límites a la investigación y al descubrimiento posterior.

Es difícil demostrar un negativo

A partir del principio anterior, se puede deducir que demostrar la inexistencia de algo resulta complicado, debido a la falta de evidencia. Muchas personas utilizan la versión absoluta de este principio: “no se puede demostrar un negativo”; yo prefiero dejar la posibilidad abierta, ya que hay situaciones en las que sí se puede demostrar una negación, si se plantea adecuadamente el problema. Por ejemplo, si queremos demostrar que una persona no se encuentra en un lugar determinado, basta con probar que está en otro lugar en ese mismo momento (partiendo del supuesto de que una persona no puede estar en dos lugares distintos a la vez.)

Demostrar la inexistencia de un fenómeno, sin embargo, es bastante complicado. Por el contrario, comprobar la existencia de algo es muy sencillo: un solo ejemplar de lo que se quiere demostrar es más que suficiente. A algunas personas les incomoda esta limitante, y desean que fuese posible eliminar toda ambigüedad, poder demostrarlo o refutarlo todo. Pero esta ambigüedad es propia del pensamiento científico, que nunca debe establecer verdades o falsedades absolutas [1], sino dejar la puerta abierta a nuevos conocimientos y evidencias.

La carga de la prueba está en quien hace la afirmación

Este principio se basa en un fundamento sencillo: quien propone una hipótesis como cierta, debe también proveer la evidencia. En palabras simples, si alguien asegura que lo visitan los extraterrestres en el patio de su casa, debe demostrarlo antes de exigir que le crean.

Cuando aplicamos el pensamiento crítico es útil tener en cuenta este principio. Se puede ser flexible en una plática informal o anecdótica (evitando el riesgo de pasar por antipático,) pero no en una discusión o una investigación científica. Es decir, si un amigo me dice que con un par de ajos cocidos se curó de la gripe la semana pasada, le creo (o por lo menos no lo cuestiono.) Pero si pretende venderme un jarabe de ajos para la gripe en una buena suma de dinero, lo menos que puedo hacer es pedirle una prueba de la efectividad de su producto.

Además, no hay que olvidar que todo el que hace una afirmación debe probarla o aportar evidencia que la soporte, sea cual sea el tema o el enfoque de esa afirmación. ¿Alguien dice que los extraterrestres le entregaron piedras magnéticas que curan el cáncer? Que lo demuestre. ¿Alguien más afirma que la aparición de la virgen de Fátima, presenciada por 70 mil personas [2], se debió a un fenómeno de “alucinación masiva”? Que lo demuestre también.

El efecto placebo

Un placebo es una medicina falsa, sin agentes curativos, que se le da a un enfermo haciéndole creer que es auténtica. Curiosamente, en muchos casos, una persona puede sentir una mejora considerable, aunque imaginaria, al administrársele un placebo. Esta mejoría aparente puede incluso reflejarse de manera física en los síntomas que presenta el paciente, alterando, por ejemplo, los niveles de leucocitos en la sangre. Las razones que explican este fenómeno van desde la simple autosugestión (cuando la mejoría es imaginaria) hasta la generación de sustancias y enzimas a partir de una reacción cerebral que de manera real modifican los síntomas. Por supuesto, cada individuo reacciona de manera diferente al placebo. Eventualmente, cuando el efecto placebo desaparece, los síntomas vuelven, pues la enfermedad sigue ahí.

Este efecto se encuentra plenamente identificado por la ciencia médica. Considerando que el efecto placebo puede modificar incluso lecturas hechas con instrumentos médicos de medición (por ejemplo, la presión sanguínea,) queda claro que debe tomarse en cuenta al realizar experimentos cuyo objetivo es encontrar la eficacia de una nueva droga. De forma común, las pruebas de nuevas medicinas se aplican sobre dos grupos, uno al que se le aplica la sustancia en estudio y otro al que se le administra un placebo; si los niveles de mejora de ambos grupos son similares, no se puede concluir que la nueva sustancia tenga eficacia en el tratamiento de la enfermedad; por el contrario, si el nivel de mejora en el grupo de estudio es mayor (con una variación estadísticamente significativa) que el del grupo de control al que se le dio el placebo, entonces puede pensarse con fundamento que la sustancia probada realmente es eficaz para el tratamiento de la enfermedad o de sus síntomas, y se justifica un estudio con mayor profundidad.

Experimentos de “doble ciego”

En el ejemplo del párrafo anterior referente al estudio de una nueva medicina, utilizando un grupo de control con un placebo, se puede deducir fácilmente que los pacientes no deben saber si lo que están recibiendo es la medicina o el placebo.

En la investigación científica sucede un fenómeno sicológico que es muy parecido al efecto placebo; de manera natural e involuntaria (aunque a veces no tanto,) el científico da preferencia a los resultados experimentales que favorecen a su teoría, y menosprecia o minimiza los que la contradicen. Como el paciente que cree que recibe la medicina y experimenta una mejora aparente, el científico cree que su hipótesis es la explicación correcta al fenómeno que busca explicar (si no lo creyera, ni siquiera realizaría los experimentos) y puede percibir que los resultados favorecen su hipótesis cuando en realidad ocurre lo contrario. El científico entonces analiza la información de forma tendenciosa y sesgada, reforzando los datos positivos y restando importancia o de plano ignorando los negativos. En no pocas ocasiones, se llega incluso a la falsificación consciente de los resultados, para favorecer a una hipótesis.

Para minimizar estos efectos, se utiliza un método llamado “de doble ciego”. Continuando con el mismo ejemplo, los pacientes no saben si pertenecen al grupo que recibió la medicina o el placebo, pero los científicos que llevan a cabo las mediciones tampoco lo saben. Esto evita que, de manera involuntaria (o voluntaria) se apliquen diferentes criterios a los resultados de cada grupo. Solo hasta el final del experimento se revela la naturaleza de cada grupo, y se analizan los resultados para obtener una conclusión del experimento. Como se puede ver, los experimentos de “doble ciego” reducen la posibilidad de que los resultados del estudio se alteren de manera voluntaria o inconsciente por parte de los científicos que lo realizan.

Correlación no implica causalidad

Este es un principio que rige al estudio estadístico. Quienes estudian y analizan estadísticas saben que, aunque se encuentre una relación directa entre dos variables, esto no implica que una de las variables sea causa de la otra. Correlación significa que, en un conjunto de datos estadísticos, dos de las variables mantienen una especie de relación, de forma tal que si una aumenta o disminuye, la otra también lo hace de forma proporcional; la relación también puede ser inversa, en donde una de las variables aumenta cuando la otra disminuye, y viceversa.

Existen métodos estadísticos para calcular la correlación entre dos variables con cierta exactitud. Estos métodos pueden indicar si la relación entre las variables es directa o inversa, y hasta qué grado se encuentran relacionadas. Una correlación del 100% significa que una variable cambia exactamente en la misma proporción que la otra. Pero aún en estos casos, no se puede asegurar que una de las variables sea causa de la otra.

Veamos con un ejemplo: un estudio analizó la cantidad de agua embotellada que consumen los niños en diferentes partes de una ciudad. El mismo estudio también analizó la frecuencia con que estos mismos niños se enferman y acuden a los servicios de salud públicos. Al revisar los datos, se encuentra una fuerte correlación entre ambas variables: los niños que consumen más agua embotellada son también los que menos se enferman y no acuden a los servicios públicos de salud. El estudio concluye que beber agua embotellada es, sorprendentemente, benéfico para la salud, basándose en los resultados observados.

¿Es válida la conclusión? De ninguna manera. Aunque es cierto que las dos variables tienen una fuerte correlación, no se puede asegurar que una sea causa de la otra; en este caso, que el beber agua embotellada sea causa de que los niños se enfermen menos. El principio de “correlación no implica causalidad” considera que es posible la existencia de una tercera variable, desconocida, que sí sea causa de las dos variables estudiadas. Volviendo al ejemplo, sería interesante analizar la variable “nivel socioeconómico” de los niños involucrados en el estudio; casi podemos apostar que existirá también una fuerte correlación entre esta variable y las otras dos: los niños de familias con mayor poder adquisitivo pueden consumir agua embotellada con más frecuencia, ya que ésta es costosa; estos niños también tienen mayores posibilidades de contar con servicios médicos preventivos de mejor calidad, que les permiten enfermarse menos; por otra parte, los niños de familias de nivel económico alto pueden acudir a servicios médicos privados con mayor facilidad, lo que significa que tal vez los niños se enferman con la misma frecuencia, pero no asisten a los servicios públicos que el estudio considera para sus resultados. Un ejemplo sencillo, pero muy ilustrativo, donde nos podemos dar cuenta que, aún partiendo de datos estadísticos válidos, se puede llegar a una conclusión sin fundamento.

El silogismo no sustituye a la experimentación

Para concluir con este pequeño resumen de principios del pensamiento científico, vale la pena poner en claro este valioso concepto: ni el silogismo más sofisticado, veraz e ingenioso sustituirá nunca a la experimentación científica. Así como la teoría más elaborada cae por tierra ante una evidencia que la refute, los argumentos más rebuscados y convincentes dejan de tener valor si los resultados de laboratorio los contradicen.

Uno de los obstáculos de la ciencia se encuentra internamente, dentro de la misma comunidad científica. Se trata del Status Quo, el interés de los mismos científicos por mantener vigentes las teorías actuales, a pesar de que se presente evidencia válida en contra de estas teorías. Por esta razón, muchas hipótesis se descartan a priori, sin experimentación previa, únicamente mediante argumentos y no con pruebas en laboratorio. En el extremo, se puede caer en el absurdo de concluir “no es posible, por lo tanto no puede ser”. Toda nueva idea debe probarse mediante la experimentación y la comprobación científica. Y si es necesario replantear o eliminar una teoría aceptada debido a los resultados de los nuevos estudios, que así sea: es la forma en que se ha logrado el avance científico durante los últimos siglos.

Notas

[1] Un caso muy famoso se presenta en la creencia, hace varios años, de que "todos los cisnes son blancos". Tal era la fuerza de esta creencia, que los científicos de la época se rehusaban a aceptar la existencia de los cisnes negros australianos, incluso cuando los tuvieron ante sus ojos. El conocido evento lo reseña el escritor Nicholas Taleb, en su libro "El Cisne Negro" de 2007.

[2] Este suceso, documentado y hasta ahora sin explicación, ocurrió en Portugal, el 13 de octubre de 1917. En realidad, los presentes no vieron a la Virgen de Fátima; pero todos los testimonios describen un fenómeno solar fuera de lo común.

viernes, 8 de mayo de 2009

Correo basura

Aprovechando la pausa obligada por la crisis de influenza A H1N1, y mientras doy los toques finales a un par de relatos que publicaré en breve, les comparto algunos pensamientos que me surgieron a raíz de dos cartas cadena que llegaron hace poco a mi correo electrónico. Las cartas cadena son algo muy común en el ciberespacio, y es de conocimiento general que muchas de ellas son basura. Pero dos de ellas en particular me llamaron la atención, por estar relacionadas con el tema que traté en la anterior entrada del blog.

La primera de ellas es una carta que habla sobre la posible falsedad de la actual epidemia de influenza que se manifiesta en nuestro país; pueden encontrar una copia del texto de la misma en este vínculo. Parece ser que la carta ha tenido cierto éxito en diseminarse, pues incluso ha sido mencionada por Jorge Fernández Menéndez y por Sergio Sarmiento en sus correspondientes columnas periodísticas de la semana pasada. En resumen, la carta dice que la influenza A H1N1 no existe, es un invento del gobierno mexicano en conjunto con los países del G7; si bien la carta no lo expresa de forma directa, sí insinúa que no debe usarse cubrebocas ni cumplir con las medidas de seguridad propuestas por el gobierno.

En lo personal, considero que las medidas tomadas por el gobierno son un poco exageradas, pero hasta ahí. Desde mi punto de vista, el virus existe y es necesario tener cuidado.

El correo en cuestión presenta las faltas de ortografía y redacción comunes a este tipo de informes, lo que le resta credibilidad. Pero además, si aplicamos un poco de pensamiento crítico, podemos encontrar que sus argumentos son insostenibles. Algunos ejemplos:
  • "Desde hace más de 2 años la industria farmacéutica a nivel mundial tenía (sic) problemas financieros por la baja en la venta de medicamentos." - Argumento cuestionable de entrada, y sin ninguna referencia comprobable sobre esta supuesta baja en las ventas, pero en la carta esto se presenta como un hecho a partir del cual se sacan conclusiones.
  • "Ponte a pensar de que se está hablando a nivel internacional ahora (sic) ¿del virus o de la crisis financiera?. Esto de antemano es un alivio para el banco mundial (sic) y las bolsas del mundo." - La reacción de las bolsas de valores en muchos países fue a la baja. ¿Un alivio? Por otra parte, por lo menos en las fuentes que yo leo, se habla en conjunto del virus y de su impacto adicional a la ya existente crisis financiera.
  • "...y por último los empresarios considerarían este paro un alivio y muchos vivales como siempre pagaran (sic) la mitad a sus empleados." - Quien redactó el correo, o desconoce cómo funcionan las empresas, o expone un argumento falaz intencionalmente. No veo cómo un paro de actividades pueda resultar "un alivio" a ningún empresario, a menos de que las características de su negocio permitan obtener una ventaja de la situación. En general, el empresario tendrá que parar actividades, ver que sus ventas se reducen drásticamente, pagar a sus empleados (completo o una parte,) administrar un inventario de insumos que no puede utilizar y que podrían caducar... en fin, algo perjudicial para los empresarios.
  • "Si la influenza porcina es una mutación del virus original de los cerdos, entonces el brote de la infección debería haber comenzado en el campo y no en la (sic) ciudades." - De hecho comenzó en el campo (¿o estoy en un error?) Se diseminó en la ciudad de México debido a que la densidad poblacional facilita el contagio a un mayor número de personas.
  • "¿Por qué no han dicho el nombre del retroviral que esta (sic) “curando” a la gente enferma?" - Sí lo han mencionado. A estas alturas, mucha gente sabe que el Tamiflu es la medicina que ha resultado efectiva para el tratamiento del virus A H1N1.
Pues bien, a partir de estas premisas falsas o, por lo menos, no demostradas, la carta intenta explicar la inexistencia del virus como una conspiración de los países del G7 para reactivar la economía. Incluso suponiendo que las premisas fueran ciertas, no se le encuentra hilo lógico al argumento ni se puede ver claramente cómo se demuestra la conspiración a partir de esas premisas. Tal vez hay algo que desconozco sobre economía, pero me parece que existen formas mucho más efectivas y menos cuestionables de reactivar la economía mundial, que liberando un virus.

El otro ejemplo es de un tema completamente distinto, y sirve para ilustrar que el engaño y la irracionalidad se da en todos los ámbitos. Se trata de una presentación de MS Powerpoint que habla sobre los descubrimientos que logró la NASA al estudiar la imagen de la virgen de Guadalupe en la tilma de Juan Diego. Tal vez usted ya recibió un correo semejante; si no, en este vínculo puede descargar la presentación.

De entrada, los argumentos que se muestran en las filminas me parecen dudosos. ¿La NASA haciendo estudios sobre el ayate de Juan Diego? ¿Con qué objeto? Yo tenía conocimiento de unos estudios que se hicieron hace algunos años al ayate, pero no fueron realizados por la NASA y, además, los resultados de esos estudios concluían más bien que la tilma fue fabricada con procedimientos menos milagrosos. Totalmente contrario al supuesto estudio de la NASA.

Algunas afirmaciones son evidentemente falsas, sin mayor análisis. Por ejemplo, se habla de que el manto de la virgen muestra la posición exacta de las estrellas el día en que ocurrió la aparición, vistas desde el Valle de México. Una observación cuidadosa de la imagen permite ver que las estrellas del manto están distribuidas de manera uniforme, prácticamente siguiendo una bien trazada cuadrícula, por lo que la afirmación de que refleja la posición "exacta" de las estrellas es, por lo menos, cuestionable. Encontré en algunos sitios de internet [1] diagramas que "demuestran" la distribución de las constelaciones; pero al compararlas con un mapa estelar real, de inmediato se aprecia que las constelaciones se parecen, pero no son idénticas; en particular, la Osa Mayor se muestra como una simple unión de 7 puntos que ni siquiera tienen un parecido con la constelación en cuanto a distribución y posición de las estrellas. Una interpretación muy libre, pues, del mapa estelar, que de ninguna manera se puede presentar como una representación "exacta" de la posición de las estrellas.

Partiendo del hecho de que dos o tres de las afirmaciones son falsas a simple vista, es fácil concluir que las otras aseveraciones más fantasiosas también deben ser falsas. ¿A 10 centímetros de la tela la imagen desaparece? Eso se podría constatar sin la necesidad de instrumentos sofisticados como los que se supone utilizó la NASA; nunca había escuchado semejante hecho que, de ser cierto, sería muy conocido entre los católicos mexicanos. Pero no nos basemos en mis experiencias propias; como corresponde, me puse a investigar sobre el tema para respaldar mis opiniones.

Lo que encontré es, precisamente, lo que me imaginaba. Esos estudios nunca fueron realizados, ni por la NASA ni por nadie más. No existe ningún registro oficial, documentado y detallado, de los supuestos estudios ni de sus conclusiones. Por el contrario, lo que encontré fue el mismo mensaje de la presentación, exactamente con las mismas palabras (y errores gramaticales y ortográficos, por supuesto,) en blogs y páginas de tendencia católica [2]. Me di cuenta también de que esta información lleva, por lo menos, un par de años rondando por la web.

Aplicando un poco de pensamiento crítico, encontramos varios errores y contradicciones a diferentes niveles, desde conceptos básicos hasta otros donde amerita mayor investigación, por ejemplo:
  • Se explica que, al aplicar luz, la retina se contrae y se dilata como un ojo vivo. En realidad, no es la retina, sino la pupila, la que se dilata y contrae. Un pequeño error tal vez, pero se repite en muchos sitios y blogs sin que nadie lo haya detectado y corregido.
  • El documento dice que un médico escuchó, con estetoscopio, latidos a 115 pulsaciones por minuto, igual que un bebé en el vientre materno. Error, el ritmo cardiaco de un bebé en gestación va de los 130 a los 160 latidos por minuto.
  • Ya he comentado sobre la posición de las estrellas del manto, que no corresponden a constelaciones reales. Y si así fuera, las constelaciones que se muestran en las imágenes donde se intenta demostrar el hecho (Ofiuco, Libra o Escorpión) no son visibles en México en diciembre, sino en junio.
  • El dato de la imagen que mide una cuarta parte de millonésima de milímetro es, por lo menos, exagerado. Eso equivale a 0.25 nanómetros...aproximadamente el doble de lo que mide un átomo. Esto significa que no existe forma de aumentar digitalmente una imagen hasta ese detalle y, de cualquier forma, la imagen no podría existir a esa escala.
  • Incluso las citas bíblicas están incompletas o imprecisas, y considerando que se trata de un mensaje religioso, lo menos que se podría esperar es que fueran correctas. ¿El evangelio del Genesis? En Genesis 3, 15 dice: "Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya. Ella te pisará la cabeza mientras tú herirás su talón"; lo de María vencedora del maligno es una interpretación mariana de este versículo que, literalmente, no se refiere a María. Por otra parte, se cita a Apocalipsis 12, pero convenientemente sólo menciona un fragmento del versículo 1, lo que coincide con la imagen de la Virgen.
Hay mas inconsistencias en el resto de los puntos. Todo esto deja en evidencia que los "hechos sorprendentes, analizados por la ciencia" no son más que inventos de una mente muy imaginativa.

¿Cuál es el peligro aquí? ¿No son acaso inocentes mensajes de correo basura? En este último caso, el correo de la Virgen incluye una oración que se pretende hacer llegar a muchas personas. Un mensaje de esperanza y unión siempre es bien recibido, pero utilizar mentiras tan descaradas no es, de ninguna manera, una forma aceptable de hacerlo. Esto hace que el mensaje se convierta en un vil engaño. El caso del correo de la influenza es más peligroso, porque a través de una errónea teoría de la conspiración, pretende hacernos evitar las medidas de precaución ante una enfermedad real.

Notas

[1] Hay diversos sitios donde puede verse un diagrama con las constelaciones dibujadas sobre la imagen de la virgen. La imagen siempre es la misma. Aquí hay dos ejemplos: http://www.slideshare.net/LACONFI/descubrimientos-manto-virgen-de-guadalupe y http://www.digitalnorte.com.ar/forum/sentimientos/17578-revelaciones-de-la-nasa-sobre-la-virgen-de-guadalupe.html

[2] Una búsqueda en Google con los términos "NASA", "Virgen" y "Guadalupe" devolverá una amplia lista de sitios. Este sitio en particular, http://www.defiendetufe.org/la_virgen_de_guadalupe.htm, muestra la misma historia, pero su redacción es diferente; tiene una lista de pruebas mucho menor y un poco más creíble. Curiosamente, muchos datos varían de forma considerable entre la información de este sitio y las múltiples copias de esta carta a lo largo de la red.